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Camiones eléctricos: China ya electrifica un tercio de su flota pesada y Europa se queda atrás

Camiones eléctricos: China ya electrifica un tercio de su flota pesada y Europa se queda atrás

Foto: Igor Passchier vía Pexels · Pexels License

La electrificación del transporte pesado dejó de ser una promesa lejana. En China, cerca de un tercio de los camiones pesados que se vendieron en 2025 ya son eléctricos, frente a apenas un 4% en Europa. Para quien gestiona una flota en América Latina, esa brecha anticipa decisiones que llegarán antes de lo que parece: qué vehículos comprar, cómo cargarlos y cómo medir su rendimiento real.

La curva china: del 0,7% al 30% en cuatro años

Los números muestran una aceleración poco común. En 2021, los vehículos pesados eléctricos representaban el 0,7% de las ventas en China; en 2024 llegaron al 12,9% y en 2025 rondaron el 30%. Detrás hay una combinación de cuotas obligatorias de electrificación para sectores como acero, cemento y energía, sumada a subsidios que ampliaron el mercado interno. Europa, en cambio, se mantiene cerca del 4% al 5%, y en mercados como California las ventas todavía se cuentan por cientos de unidades al año.

El argumento económico que cambia la ecuación

Para un gestor de flota, la cifra decisiva es el costo por kilómetro. En China, operar un camión eléctrico cuesta cerca de un tercio de su equivalente diésel. El precio de compra sigue siendo alrededor del doble, pero la inversión se recupera en aproximadamente dos años de uso intensivo. A eso se suma la infraestructura: CATL opera más de 300 estaciones de intercambio de baterías que reemplazan una batería agotada por una cargada en unos cinco minutos, y corredores como el de Qiyuan cubren 2.200 kilómetros con estaciones de carga dedicadas.

Qué mirar si gestionas una flota en la región

Conviene no perder de vista tres puntos. Primero, la autonomía: los modelos actuales rinden bien en trayectos cortos —reparto urbano, puertos, última milla—, pero el largo recorrido aún es un desafío. Segundo, el precio: fabricantes chinos como BYD, Farizon o Windrose planean entrar a nuevos mercados con valores hasta 30% por debajo del promedio, lo que presionará a las marcas tradicionales. Tercero, los datos: electrificar sin medir consumo, estado de carga y rutas reales deja gran parte del ahorro sobre la mesa. La telemetría deja de ser un accesorio y pasa a ser la herramienta que justifica la inversión.

La transición eléctrica no elimina la necesidad de saber dónde está cada vehículo, cómo se conduce y cuánto rinde; la vuelve más importante. Si estás evaluando cómo monitorear tu flota —eléctrica, diésel o mixta— con datos en tiempo real, puedes conocer más en www.esencialgps.cl.


Basado en datos de Xataka.

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